Por la doctora en medicina Alyssa Bianzano, diciembre de 2025

El impacto de la remolacha roja en la microbiota intestinal

¿Es la remolacha el superalimento definitivo para el intestino?
Nuevos estudios revelan que la remolacha roja hace mucho más que aportar antioxidantes: es una fuente inagotable de prebióticos para tu microbioma. Al alimentar a las bacterias «buenas» y estimular la producción de ácidos grasos de cadena corta (AGCC) que regulan la salud, la remolacha ayuda a reducir la inflamación y mejorar el metabolismo. Desde su alta concentración de betalainas hasta su papel en la nutrición personalizada (enterotipos), descubre cómo esta vibrante hortaliza de raíz favorece un intestino más saludable y una mente más feliz. Basado en las investigaciones de Wang et al. (2023) y Ko et al. (2024).

Microscopic view of gut microbiota for Stamox beetroot sport nutrition and VO2 max research.

1. Introducción

La remolacha roja es una fuente bien conocida de compuestos bioactivos como las betalaínas y los polifenoles. En este artículo, me propongo investigar la influencia del consumo de remolacha roja en la microbiota intestinal humana.

1.1 Composición de la microbiota intestinal

La microbiota intestinal de la mayoría de los seres humanos está compuesta por bacterias, virus, protozoos, hongos y arqueas, cuya densidad es mayor en el colon. La composición bacteriana intestinal muestra una gran diversidad entre individuos, a pesar de que normalmente está dominada por Bacteroidetes, Firmicutes y Proteobacteria (>90% de las bacterias). (Wang et al.)

Stamox beetroot sport nutrition for VO2 max, highlighting betalains and polyphenols.

1.2 Características de la microbiota intestinal

También es bien sabido que la microbiota intestinal desempeña un papel fundamental en la salud humana. La microbiota intestinal cumple una función muy importante en la regulación del sistema metabólico y del sistema inmunitario (Wang et al.). Al considerar este hecho, comprendemos rápidamente la importancia de mantener una composición equilibrada de nuestra microbiota intestinal. Al hablar de la microbiota intestinal, debemos conocer los aspectos intrínsecos y extrínsecos que determinan sus características microbianas. En particular, los factores ambientales, como la alimentación, el estado de salud y el estilo de vida, ejercen una gran influencia sobre la microbiota intestinal. Se sabe que los cambios en la composición de nuestra dieta modulan rápidamente la función metabólica de las bacterias intestinales (Wang et al.).

1.3 AGCC y microbiota intestinal

Los ácidos grasos de cadena corta (AGCC) son metabolitos de la microbiota intestinal. Se producen mediante la fermentación de la fibra alimentaria y los carbohidratos no digeribles. Se sabe que los AGCC aumentan la resistencia a las infecciones y la inflamación, y actúan como moléculas de señalización en los sistemas nervioso y endocrino. La producción de AGCC está estrechamente relacionada con la composición de la microbiota intestinal. En conclusión, una disbiosis puede provocar una alteración en la producción de AGCC. En particular, se sabe que grupos bacterianos como Faecalibacterium, Bifidobacterium y Bacteroides producen niveles más altos de AGCC. (Ko et al.)

Stamox infographic on short-chain fatty acids (SCFAs) for gut health and immunity.

1.4 Desequilibrio de la microbiota intestinal y enfermedad

La disbiosis de la microbiota intestinal suele observarse junto con una disminución de la riqueza y la diversidad bacterianas, así como con un desequilibrio en la composición entre especies comensales y presuntamente patógenas. La disbiosis está relacionada con trastornos dependientes de las enterobacterias, como las reacciones alérgicas, la depresión, la hipertensión, la diabetes mellitus y la enfermedad inflamatoria intestinal. (Wang et al.)

1.5 Remolacha y microbiota intestinal

La remolacha roja (Beta vulgaris L.) es rica en fitoquímicos como fibra, polifenoles y betalaínas. La principal betalaína de la remolacha roja es la betanina, una betacianina. La microbiota intestinal produce enzimas como ß-glucosidasas e hidrolasas de glucósidos, que pueden metabolizar los fitoquímicos en AGCC. Se ha demostrado que el consumo de remolacha roja regula el metabolismo de la microbiota intestinal y la producción de AGCC. Dado que bacterias como Bifidobacterium y Bacteroides producen las enzimas específicas para metabolizar las betalaínas, la respuesta a la remolacha roja puede depender del enterotipo intestinal. (Ko et al.)

1.6 Enterotipos

Los enterotipos se definen por diferentes grupos de la microbiota intestinal humana. Estos se clasifican según bacterias principales como Bifidobacterium, Faecalibacterium, Bacteroides, etc. Investigaciones recientes sugieren que las personas pueden mostrar diferentes respuestas metabólicas a la misma dieta debido a un enterotipo distinto. Esto demuestra una vez más la importancia de la nutrición personalizada tanto en personas sanas como en contextos terapéuticos. (Ko et al.)

1.7 Microbiota intestinal y salud mental

Es bien sabido que la microbiota intestinal influye enormemente en la comunicación entre el tracto gastrointestinal y el sistema nervioso central mediante metabolitos bioquímicos como la serotonina, los ácidos grasos de cadena corta (AGCC) y el triptófano. Se han observado niveles más bajos de AGCC en personas con depresión (Verma et al.). La bibliografía existente también sugiere que la microbiota intestinal puede influir en el eje hipotálamo-hipófisis-suprarrenal (HPA). El eje HPA coordina la respuesta adaptativa al estrés, y su funcionamiento alterado parece provocar trastornos de ansiedad y depresión, a menudo asociados con niveles elevados de cortisol y mediadores inflamatorios (Simpson et al.).

2. Resultados

En los últimos años, varios estudios han tenido como objetivo investigar la influencia de la remolacha roja en la microbiota intestinal.

Wang et al. investigaron en 2022 los cambios en la microbiota intestinal tras un periodo de 14 días de consumo de remolacha roja en personas sanas. Se reclutó a 18 participantes sanos (13 mujeres y 5 hombres). Dos semanas antes del inicio del estudio, se pidió a los participantes que evitaran el consumo de alimentos que contuvieran betalaínas. Durante el periodo de intervención de 14 días, los participantes consumieron diariamente 30 ml de concentrado de remolacha. Se recogieron muestras de heces al inicio (BL), después de 3 días (D3) y después de 14 días (D14). Las mediciones antropométricas se realizaron durante la visita inicial. El estudio no indicó cambios significativos en la diversidad alfa y beta entre las muestras BSL, D3 y D14. Sin embargo, se observaron cambios marcados en la abundancia de taxones específicos (p. ej., Romboutsia y Bacteroidales), así como un enriquecimiento de A. muciniphila (asociada inversamente con la obesidad, la inflamación y los trastornos metabólicos) y una disminución de la población de B. fragilis (potencialmente enterotoxigénica y capaz de provocar diarrea inflamatoria).

También observaron una mayor producción de ácidos grasos de cadena corta (AGCC) totales, especialmente de ácido (iso)butírico, en las heces. Surono et al. investigaron el efecto de la remolacha roja sobre la microbiota intestinal de personas indonesias prediabéticas durante la pérdida de peso. Se llevó a cabo un ensayo cruzado, aleatorizado y doble ciego con 15 voluntarios prediabéticos (6 hombres y 9 mujeres; glucemia en ayunas de 100–125 mg/dL; glucemia aleatoria de 140–199 mg/dL; IMC de 25–27 kg/m2).

Se les proporcionó:

1.) 50 % de harina de taro + 50 % de harina de trigo

2.) estos productos + el probiótico L. plantarum

3.) los productos del punto 1.) con remolacha adsorbida durante un periodo de 2 semanas, con un periodo de lavado de 2 semanas entre cada intervención. Se recogieron muestras de heces y sangre antes y después de las intervenciones de dos semanas correspondientes a cada tipo de tratamiento. La duración total del estudio fue de 14 semanas.

Los resultados mostraron una gran variabilidad interindividual en la respuesta de la microbiota intestinal. Finalmente, los individuos pudieron dividirse entre aquellos con una microbiota más resiliente y aquellos con una microbiota más susceptible a los cambios nutricionales.

Ko et al. investigaron los efectos del polvo de remolacha roja (RP) y de la producción de betanina en función del enterotipo. Para ello, utilizaron un modelo de digestión gastrointestinal y fermentación fecal. Para el análisis de los enterotipos, reclutaron a 30 participantes coreanos sanos (17 hombres y 13 mujeres). Pudieron dividir a los participantes en subgrupos según el enterotipo predominante:

Phocaicole, Prevotella y Bifidobacterium. Se recogieron heces de un sujeto representativo de cada subgrupo y se fermentaron con polvo de remolacha roja o pigmento de betanina. El efecto del RP y la BP como prebióticos sobre la microbiota intestinal dependió del enterotipo de los 3 sujetos seleccionados. Solo en la muestra S3-Bifidobacterium se detectó un cambio significativo en la riqueza de taxones microbianos. Asimismo, el grupo S3-Bifidobacterium mostró una tendencia diferente en los cambios de la microbiota intestinal en comparación con las demás muestras.

Cada enterotipo (con y sin fermentación con RP/BP) mostró una actividad metabólica diferente relacionada con la producción de AGCC. El mayor aumento de la producción de AGCC se observó en la muestra S3-Bifidobacterium, mientras que la muestra S2-Prevotella mostró un cambio menor en los AGCC. Los resultados de este estudio indican que el RP y la BP producen respuestas específicas del enterotipo en la microbiota intestinal y en la producción de AGCC.

Adekolurejo et al. realizaron un estudio sobre el problema de la alteración de la microbiota debido al destete. Se asignó aleatoriamente a 48 lechones a una de cuatro dietas durante 14 días, después de un periodo de 28 días de destete. Había una dieta de control basal (con), una con 300 mg/kg de óxido de zinc (ZNO) y dos dietas diferentes que contenían remolacha roja. RB2 y RB4 se obtuvieron añadiendo a la dieta basal un 2 % (20 g/kg) y un 4 % (40 g/kg), respectivamente, de remolacha roja entera pulverizada.

Los resultados mostraron el potencial de la remolacha para modular la microbiota intestinal de los cerdos destetados, al aumentar la riqueza de especies y mejorar el metabolismo lipídico.

Calvani et al. descubrieron efectos beneficiosos del consumo de zumo de remolacha sobre la microbiota intestinal de adultos con COVID persistente. Incluyeron a 25 participantes en su estudio (15 recibieron zumo y 10 placebo). Tras dos semanas de suplementación, los participantes que ingirieron zumo de remolacha presentaron una mayor abundancia de bacterias con efectos beneficiosos ampliamente conocidos en comparación con el grupo placebo.

3. Debate

Varios estudios tuvieron como objetivo investigar la influencia de la remolacha roja en nuestra microbiota intestinal y, en conclusión, en nuestra salud. En conjunto, no pudieron demostrar cambios significativos en la diversidad alfa y beta. Sin embargo, se descubrieron cambios significativos en taxones específicos, así como un aumento de la producción de AGCC. También se demostró que la microbiota humana puede dividirse en diferentes enterotipos, que parecen reaccionar con mayor o menor sensibilidad a la ingesta de remolacha roja. El mayor aumento de la producción de AGCC tras el consumo de remolacha roja se observó en el enterotipo Bifidobacterium, que parecía ser el más sensible a su consumo. Lamentablemente, los estudios presentan varias limitaciones, ya que todos cuentan con un número reducido de participantes y solo se observaron resultados a corto plazo.

4. Conclusión

Los estudios demostraron el potencial del consumo de remolacha roja al aumentar la producción de ácidos grasos de cadena corta y modular beneficiosamente la microbiota intestinal. Ambos efectos pueden aportar diversos beneficios para la salud y podrían prevenir enfermedades inflamatorias del huésped, como la enfermedad inflamatoria intestinal y el síndrome de intestino irritable, así como la depresión, la diabetes mellitus y una gran cantidad de trastornos metabólicos diferentes. Es necesario realizar más investigaciones para evaluar los efectos a largo plazo de la remolacha roja sobre la microbiota intestinal (especialmente sobre los distintos enterotipos) y las consecuencias fisiológicas para el intestino y el organismo huésped.

5. Fuentes

Shaikh et al., Cureus 2024, Comprender el impacto del microbioma intestinal en la salud mental: una revisión sistemática

Verma et al., Cells 2024, Eje intestino-cerebro: papel del microbioma, la metabolómica, las hormonas y el estrés en los trastornos de salud mental

Simpson et al., Clinical Psychology Review 2001, La microbiota intestinal en la ansiedad y la depresión: una revisión sistemática

Surono et al., Nutrients 2022, Efecto de diferentes suplementos alimentarios funcionales sobre la microbiota intestinal de personas indonesias prediabéticas durante la pérdida de peso

Ko et al., Life (Basel) 2024, Efectos específicos del enterotipo del polvo de remolacha roja (Beta vulgaris L.) y la betanina sobre la microbiota intestinal humana: estudio preliminar basado en un modelo de fermentación fecal in vitro

Wang et al., Food Chemistry 2023, Efecto del consumo de zumo de remolacha roja durante dos semanas en la modulación de la microbiota intestinal de voluntarios humanos sanos: estudio piloto

Adekolurejo et al., Animals (Basel) 2023, Efecto de una dieta suplementada con remolacha roja sobre la composición de la microbiota intestinal y el perfil de metabolitos de cerdos destetados: estudio piloto

Calvani et al., Clinical Nutrition 2024, El consumo de zumo de remolacha influyó positivamente en la microbiota intestinal y la inflamación, pero no logró mejorar los resultados funcionales en adultos con COVID persistente: ensayo piloto aleatorizado y controlado

ESCRITO POR

Doctora en Medicina Alyssa Bianzano

La Dra. Bianzano es una médica joven y aspirante a psiquiatra infantil y juvenil, con una profunda pasión por ayudar a los jóvenes a desarrollarse plenamente: mental, emocional y físicamente. Como redactora médica y consultora de Stamox, le encanta convertir temas de salud complejos en información clara y empoderadora. Alyssa cree en el poder sanador del equilibrio y combina la psiquiatría, la nutrición y la terapia de movimiento para apoyar el bienestar integral de la persona.

Researchgate

Diciembre de 2025