- Frecuencia de recarga: Considera tomar una pequeña dosis de recarga (aproximadamente 1 cucharada/10 g) cada 4 a 6 horas, o durante las principales pausas para comer. ¿Por qué? Las investigaciones sugieren que los niveles de nitrito en plasma pueden disminuir durante el ejercicio prolongado, y las recargas a mitad del ejercicio ayudan a mantener los beneficios de un menor coste de oxígeno y una mayor eficiencia.
- Logística: El formato en polvo de Stamox complica las cosas. Tienes 2 opciones principales:
1. Prepara un concentrado: Mezcla varias dosis en una botella pequeña con una concentración alta o en un matraz flexible, de la que puedas tomar un sorbo medido cada pocas horas, seguido de un trago de agua.
2. Mézclalo con el combustible: Añade una dosis a las botellas que tengas previsto consumir durante una etapa específica entre los avituallamientos, asegurándote de mezclarla bien con tu bebida de carbohidratos/electrolitos.
- Recarga el día 2/3: Si la carrera dura más de 24 horas, toma una dosis completa de competición (2-3 cucharadas) como parte de tu rutina matutina en los días siguientes y, de nuevo, prográmala 2-3 horas antes del tramo más exigente previsto (por ejemplo, un puerto de montaña importante).