Las guías de combustible
Las 4 reglas de oro
Sincronización
Evita el enjuague bucal
Añade limón o lima
Carga durante 5–7 días
Protocolos de entrenamiento y del día de la carrera
Para corredores
Protocolo de dosificación y horarios
Sesión de VO₂ máx. / velocidad
Sesión de tempo / umbral
Protocolo de carga: bloque de entrenamiento o carrera
Para ciclistas
Salud y recuperación diarias
Dosis: Mezcla de 1 cucharadita hasta 1 cucharada de Stamox con agua, zumo, cítricos (que disimularán el sabor de la remolacha) o batidos.
Momento: Una vez al día, normalmente por la mañana.
1 cucharada por la mañana con el estómago vacío. Consulta nuestro artículo para obtener más información.
1 cucharada dentro de los 60 minutos posteriores al entrenamiento.
Consideraciones generales
Para encontrar la dosis óptima específicamente para TI, recomendamos seguir nuestra guía de prueba de vatios.
Nunca pruebes una estrategia nueva de suplementación el día de la carrera. Úsala durante una sesión larga de entrenamiento (30 km o más) para asegurarte de que tu estómago tolera la fibra concentrada y el dulzor bajo presión.
La conversión de nitrato a nitrito ocurre gracias a las bacterias de la lengua. Usar un enjuague bucal antibacteriano o una pasta de dientes fuerte justo después de tomar Stamox puede matar esas bacterias y anular los beneficios.
Aunque muchos estudios muestran efectos positivos, las respuestas individuales pueden variar. Algunos atletas pueden experimentar beneficios más significativos que otros.
Cada cuerpo es único y tiene sus propios límites. A medida que te acercas a tu máximo personal, las mejoras adicionales requieren ajustes más precisos. Como no hay dos personas iguales, es fundamental experimentar y encontrar la dosis y el momento óptimos para tomar Stamox. Factores como el peso corporal y las respuestas fisiológicas individuales a los compuestos naturales de Stamox influirán en sus efectos de manera diferente para cada persona.
No entres en pánico por el color «rosado»: ten en cuenta que el polvo de remolacha puede teñir de rosa o rojo la orina (y las heces) —lo que se conoce como beeturia—, y no es perjudicial.
El efecto secundario más común es la beeturia (orina o heces de color rosa o rojo), que es inofensiva. Algunas personas pueden experimentar molestias gastrointestinales leves.