Cómo los nitratos alimentarios pueden reducir el riesgo de glaucoma: hallazgos de Harvard Health

21 ago 2026

Última actualización: 21 de agosto de 2026

Un análisis destacado por Harvard Health Publishing revela una conexión clave entre las verduras de hoja verde y la regulación de la presión ocular. Sigue leyendo para descubrir cómo el nitrato alimentario influye en la salud de todo el organismo, desde el microbioma oral hasta el nervio óptico.

Vibrante polvo de remolacha roja en un tarro, con un mezclador Stamox cerca, para la recuperación deportiva.

Contenido

  • Introducción
  • Los hallazgos de Harvard Health: nitrato alimentario y glaucoma
  • El mecanismo biológico: de los microbios orales a la presión intraocular
  • Fuentes vegetales: por qué es importante la frecuencia diaria
  • Qué tener en cuenta antes de aumentar el consumo de nitratos
  • Referencias

Introducción

¿Puede lo que pones en el plato ayudar a proteger la vista? Aunque el cuidado ocular suele abordarse mediante gotas tópicas o intervenciones quirúrgicas, las investigaciones destacadas por Harvard Health Publishing demuestran que los compuestos sistémicos derivados de la alimentación desempeñan un papel fundamental en la biología ocular. En concreto, un estudio de 25 años revela que el nitrato alimentario diario, presente en abundancia en las verduras de hoja verde, está relacionado con un menor riesgo de glaucoma primario de ángulo abierto (GPAA).

Comprender este hallazgo requiere analizar cómo interactúan los microbios orales, la conversión metabólica y la biología vascular para proteger los delicados tejidos del ojo.

1. Los hallazgos de Harvard Health: nitrato alimentario y glaucoma

En un estudio prospectivo publicado en JAMA Ophthalmology y destacado por Harvard Health Publishing, los investigadores siguieron durante más de 25 años a más de 104.000 hombres y mujeres a través del Nurses' Health Study y el Health Professionals Follow-up Study. Los participantes se clasificaron en cinco quintiles según su ingesta diaria de nitrato alimentario, que oscilaba entre un promedio de 80 miligramos (mg) y 240 mg al día.

El resultado estadístico reveló una asociación clara: los participantes de la categoría con mayor ingesta de nitrato presentaron un riesgo entre un 20 % y un 30 % menor de desarrollar glaucoma primario de ángulo abierto en comparación con quienes tenían la ingesta más baja.

En un subtipo específico de GPAA caracterizado por una pérdida temprana del campo visual paracentral, una afección estrechamente relacionada con la desregulación vascular y una perfusión sanguínea deficiente, la asociación protectora fue incluso mayor, alcanzando un riesgo entre un 40 % y un 50 % menor.

2. El mecanismo biológico: de los microbios orales a la presión intraocular

¿Cómo influye el consumo de verduras de hoja verde en la dinámica de los líquidos dentro del ojo? Según la investigadora principal, la Dra. Jae Hee Kang, del Brigham and Women’s Hospital afiliado a Harvard, este proceso depende de la conversión del nitrato alimentario en óxido nítrico (NO) por parte del organismo, una molécula maestra de señalización vascular.

Esta cascada biológica pone de relieve la conexión directa entre el microbioma oral, la circulación vascular y la salud visual:

  • Reducción por el microbioma oral: El nitrato inorgánico ($\text{NO}_3^-$) de las verduras de hoja verde se absorbe y se secreta en la saliva. Las bacterias comensales reductoras de nitrato de la cavidad oral convierten este nitrato en nitrito ($\text{NO}_2^-$).
  • Conversión sistémica: Una vez ingerido y absorbido en el torrente sanguíneo, el nitrito se reduce aún más y se transforma en óxido nítrico activo ($\text{NO}$) en los tejidos sistémicos.
  • Regulación de la presión de los líquidos: El glaucoma aparece cuando el líquido intraocular no logra drenarse a través del principal filtro del ojo, la malla trabecular, lo que provoca un aumento de la presión. El óxido nítrico indica a las células musculares lisas de este tejido de drenaje que se relajen, facilitando la salida del líquido y manteniendo una presión intraocular normal.
  • Apoyo a la microcirculación: El óxido nítrico es un potente vasodilatador. Al relajar las paredes de los vasos sanguíneos, mejora directamente el suministro microvascular de sangre al nervio óptico y a las células ganglionares de la retina.

3. Fuentes vegetales: por qué es importante la frecuencia diaria

Aunque las hortalizas de raíz, como la remolacha roja, contienen niveles concentrados de nitrato por gramo, el análisis de Harvard Health destacó que las verduras de hoja verde mostraron la asociación protectora más sólida en la población estudiada.

La Dra. Kang señaló que la incorporación habitual a la alimentación es fundamental. Mientras que las hortalizas de raíz con alto contenido de nitrato se consumen de forma esporádica, las verduras de hoja verde se integran fácilmente en las comidas diarias habituales. Mantener niveles basales eficaces de precursores del óxido nítrico en circulación requiere un aporte alimentario diario constante.

Los datos indicaron que consumir aproximadamente 1,5 tazas al día (aproximadamente 10 raciones por semana) proporcionaba la asociación protectora óptima. Entre las principales fuentes alimentarias identificadas se incluyen:

  • Espinaca (cocida y cruda)
  • Lechuga romana y iceberg
  • Col rizada y acelga
  • Hojas de mostaza y berza

Contenido

  • Introducción
  • Los hallazgos de Harvard Health: nitrato alimentario y glaucoma
  • El mecanismo biológico: de los microbios orales a la presión intraocular
  • Fuentes vegetales: por qué es importante la frecuencia diaria
  • Qué tener en cuenta antes de aumentar el consumo de nitratos
  • Referencias

Qué tener en cuenta antes de aumentar el consumo de nitratos

Antes de ajustar tu alimentación diaria para favorecer la longevidad ocular basándote en estos hallazgos, ten en cuenta los siguientes factores respaldados por la evidencia:

  • Asociación frente a causalidad: Los estudios de cohortes observacionales prospectivos muestran fuertes vínculos estadísticos, pero no prueban una relación directa de causa y efecto. Las verduras de hoja verde también contienen luteína, zeaxantina y folato, que aportan beneficios antioxidantes y vasculares complementarios para el ojo.
  • La conexión con el microbioma oral: Dado que las bacterias orales comensales son necesarias para convertir el nitrato alimentario en nitrito, el uso habitual de enjuagues bucales antisépticos fuertes puede alterar estas comunidades microbianas y reducir temporalmente los beneficios circulatorios sistémicos de los alimentos ricos en nitratos.
  • Preparación y biodisponibilidad: Los nitratos son solubles en agua. Hervir las verduras puede hacer que hasta el 50 % de su contenido de nitratos se filtre al agua de cocción. Consumirlas crudas, ligeramente al vapor o salteadas conserva la máxima densidad nutricional.

Referencias

  1. Harvard Health Publishing. (2016). El nitrato alimentario puede reducir el riesgo de glaucoma. En las revistas, Harvard Medical School.
  2. Kang, J. H., Willett, W. C., Rosner, B. A., Buys, E., Wiggs, J. L., & Pasquale, L. R. (2016). Asociación entre la ingesta de nitrato alimentario y el glaucoma primario de ángulo abierto: análisis prospectivo del Nurses' Health Study y el Health Professionals Follow-up Study. JAMA Ophthalmology, 134(3), 294–303.
  3. Lundberg, J. O., Weitzberg, E., & Gladwin, M. T. (2008). La vía del nitrato–nitrito–óxido nítrico en la fisiología y la terapéutica. Nature Reviews Drug Discovery, 7(2), 156–167.
  4. Kapil, V., Haydar, S. M., Pearl, V., Lundberg, J. O., Weitzberg, E., & Ahluwalia, A. (2013). Papel fisiológico de los microbios orales reductores de nitrato en la regulación de la presión arterial sistémica. Free Radical Biology and Medicine, 55, 93–100.

Seguir leyendo